lunes, 17 de enero de 2011

Las raíces de la inteligencia de las plantas

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Stefano Mancuso nos presenta una idea verdaderamente interesante: ¿pueden pensar las plantas?. Los avances recientes en biología molecular, biología celular, electrofisiología y ecología nos muestran a las plantas como seres sensoriales, capaces de comunicarse y de resolver problemas complejos (Baluška et al., 2009).

Mancuso nos propone que el sistema radicular de las plantas puede presentar inteligencia de enjambre. La inteligencia de enjambre es un tipo de comportamiento colectivo descentralizado, en el cual mediante la auto-organización de los elementos del sistema emergen comportamientos complejos, como por ejemplo la solución de problemas (Solé y Manrrubia, 2000).

Los sistemas de inteligencia de enjambre están constituidos típicamente de agentes simples que interactúan entre ellos y con su ambiente (Solé y Goodwin, 2001). Los agentes siguen reglas sencillas y, aunque no existe una estructura de control que dictamine el comportamiento de cada uno, las interacciones locales entre los agentes conducen al surgimiento de un comportamiento global complejo. Ejemplos en la naturaleza incluyen colonias de hormigas, alineamiento de aves en vuelo, comportamiento de rebaños y cardúmenes. Es precisamente en este tipo de comportamiento, donde Mancuso nos propone que se encuentran las raíces de la inteligencia de las plantas (Baluška et al., 2010).

Esta es una idea que nos asombra, por que de ser cierta, significa que somos sumamente torpes a la hora de reconocer inteligencias diferentes a la nuestra. Si hemos sido ciegos a la inteligencia de las plantas, ¿cómo podemos pretender poder ser capaces de reconocer inteligencia en modos de vida que nos sean aun mas extraños?. Es pasmoso que el antropocentrismo de la ciencia occidental nos halla llevado a sorprendernos al encontrar inteligencia en organismos que nos son tan familiares. Organismos con los cuales nos relacionamos íntimamente desde nuestro nacimiento, de los cuales dependemos vitalmente. ¡Mayor miopía es imposible!

Las similitudes entre la estructura de la red de neuronas de nuestro cerebro y las raíces de las plantas son asombrosas. Ambas presentan estructura fractal y, como nos muestra Mancuso, ambas están compuestas de un enorme conjunto de elementos capaces de interactuar de diferentes formas (Baluška et al., 2009). Mancuso nos propone ampliar aun mas las similitudes que encontramos entre ambas estructuras, nos propone que ambas tienen la misma función….Indudablemente, una idea interesante.



Referencias

Baluska F., Mancuso S., Volkmann D., Barlow P. (2009) The ‘root-brain’ hypothesis of Charles and Francis Darwin. Revival after more than 125 years. Plant Signaling and Behavior 4(12): 1121-1127. http://www.dowebsites.net/linv/images/papers_pdf/root%20brain.pdf

Baluska F., Lev-Yadun S., Mancuso S. (2010) Swarm intelligence in plant roots. Trends in Ecology & Evolution 25: 682-683. http://www.dowebsites.net/linv/images/papers_pdf/tree2010.pdf

Solé RV, Goodwin B. (2001) Signs of Life: How Complexity Pervades Biology. New York: Basic Books.

Solé RV, Manrubia SC. (1996) Orden y Caos en Sistemas Complejos. Barcelona: Politex, UPC.