lunes, 16 de noviembre de 2009
Changing Climate: Sustainable Agriculture
jueves, 5 de noviembre de 2009
miércoles, 4 de noviembre de 2009
Libertad de investigación

Todos los que hacemos parte del mundo de la ciencia sabemos lo importante que es poder realizar investigaciones libremente. Esto se hace doblemente importante cuando estas investigaciones pueden ayudar a prevenir problemas de salud pública o ecológicos. Los estudios independientes son indispensables para poder evaluar un producto antes de que este entre en el mercado. Este es el único mecanismo real de control con el que cuenta la sociedad. Sin embargo, en el artículo publicado en NATURE, se muestra como las transnacionales del agronegocio coartan la libre investigación. Es evidente que algo que huele muy mal en esta actitud, no en balde reza el dicho: el que no la debe, no la teme.
La reiterada obstrucción a la libre investigación es inaceptable, como científicos y como sociedad debemos exigir que esta situación cambie. La actitud de las empresas ante el libre escrutinio de subproductos, es en si misma una razón para invocar el principio de precaución. Finalmente, les recomiendo enfáticamente que se tomen el tiempo y lean el articulo de NATURE, este puede ser descargado (en inglés) haciendo click en el siguiente vinculo: http://bit.ly/43CunK
lunes, 2 de noviembre de 2009
Nuestro estomago…¿un nuevo frente en la lucha?
.Stedile muestra de manera clara, como el poder que el modelo del agronegocio ha puesto en las transnacionales, termina afectando la salud de los consumidores: agrotóxicos en su estómago, en palabras del propio Stedile. Ese es, efectivamente, un interesante campo de lucha, en el cual, tal vez se nos unan un nuevo y necesario grupo de aliados. A continuación les transcribo el artículo de Stedile:
Agrotóxicos en su estómago
29 de octubre de 2009 - Joao Pedro Stedile
Los ricos saben de lo que estamos hablando y tratan de consumir apenas productos orgánicos. Y usted precisa decidirse. ¿De qué lado está?
Los portavoces de la gran propiedad y de las empresas trasnacionales están muy bien pagados para poder defender, hablar y escribir, todos los días, que en Brasil ya no hay más problemas agrarios. Por fin, la gran propiedad está produciendo mucho más y teniendo más beneficios. Por tanto, el latifundio ya no es un problema para la sociedad brasileña. ¿Será verdad?
Tampoco voy a abordar el tema de la injusticia social de la concentración de la propiedad de la tierra, que hace que apenas un 2%, o sea, 50.000 terratenientes, sean dueños de la mitad de toda nuestra naturaleza, mientras que tenemos 4 millones de familias sin derecho a ella.
Voy a hablar de las consecuencias para usted que habita en la ciudad, de la adopción del modelo agrícola del agro negocio. El agro negocio es la producción en gran escala, en monocultivos, empleando muchos agrotóxicos y maquinaria. Usan venenos para eliminar las otras plantas y no contratar mano de obra. Con ello, destruyen la biodiversidad, alteran el clima y expulsan cada vez más familias de trabajadores rurales.
En la cosecha pasada, las empresas transnacionales, y son pocas (Basf, Bayer, Monsanto, Du Pont, Sygenta, Bungue, Shell química…), celebraron que Brasil se transformó en el mayor consumidor mundial de venenos agrícolas. ¡Fueron vertidos 713 millones de toneladas! Una media de 3.700 kilos por cada brasileño. Estos venenos son de origen químico y permanecen en la naturaleza. Degradan el suelo. Contaminan las aguas. Y sobre todo se acumulan en los alimentos. Los cultivos que más usan venenos son: caña de azúcar, soja, arroz, maíz, tabaco, tomate, patata, uva, fresas y hortalizas. Todo esto dejará residuos en su estómago. Y en su organismo afectan a las células y algún día pueden transformarse en cáncer.
Pregunten a los científicos de nuestro Instituto Nacional del Cáncer, centro de referencia de la investigación nacional, ¿cuál es el principal origen del cáncer después del tabaco?
La Anvisa (Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria, de Brasil) denunció que existen en el mercado más de veinte productos agrícolas no recomendables para la salud humana. Pero nadie coloca un aviso en los rótulos de los alimentos, ni los retira de las estanterías. Antiguamente era permitido que la soja y el aceite de soja tuviesen apenas 0,2 mg/kg de residuos del veneno glifosato, para no afectar a la salud. De repente, la Anvisa autorizó que los productos derivados de la soja pudiesen tener hasta 10,0 mg/kg de glifosato, 50 veces más. Ello ocurrió ciertamente por presión de la Monsanto, pues el residuo del glifosato aumentó con la soja transgénica de su propiedad. Eso mismo está aconteciendo ahora con los derivados del maíz. Después que fue aprobado el cultivo de maíz transgénico, lo que aumenta el uso de venenos, quieren ampliar la posibilidad de residuos del 0,1 mg/kg permitido actualmente para 1,0 mg/kg.
Existen otros muchos ejemplos de las consecuencias de los agrotóxicos. El doctor Vanderley Pignati, investigador de la UFMT (Universidad Federal de Mato Groso, Brasil), reveló en sus pesquisas que en los municipios que tienen gran producción de soja y uso intensivo de venenos los índices de abortos y malformaciones de fetos son cuatro veces mayores que la media del Estado.
Nosotros hemos defendido que es preciso valorizar la agricultura familiar, campesina, que es la única que puede producir sin venenos y de manera diversificada. El agro negocio, para tener escala y grandes beneficios, solo consigue producir con venenos y expulsando a los trabajadores hacia las ciudades.
Y usted paga la cuenta, con el aumento del éxodo rural, de las "favelas" y con el aumento de la incidencia del veneno en su alimento.
Por eso defender la agricultura familiar y la reforma agraria, que es una forma de producir alimentos sanos, es una cuestión nacional, de toda la sociedad. No es más un problema de los sin tierra. Y es por eso que cada vez que el MST y Vía Campesina se movilizan contra el agro negocio, las empresas transnacionales, sus vehículos de comunicación y sus diputados y senadores, nos atacan tanto. Porque están en disputa dos modelos de producción. Está en disputa a qué intereses debe de atender la producción agrícola: ¿tan solo el beneficio o la salud y el bienestar de la población? Los ricos saben de lo que estamos hablando y tratan de consumir apenas productos orgánicos. Y usted precisa decidirse. ¿De qué lado está? [
miércoles, 28 de octubre de 2009
lunes, 26 de octubre de 2009

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El director del documental pasó tres años entrevistando a productores del campo, investigado las particularidades del sector y documentado los abusos a los que son sometidos los agricultores por parte de la transnacionales. En la película se explora con detenimiento el comportamiento de transnacionales como Monsanto o Cargill. Se muestra como estas compañías monopolizan el mercado de los fertilizantes, herbicidas y de semillas transgénicas, en perjuicio de los pequeños productores y de la salud de los consumidores.
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El documental también cuenta con abundantes intervenciones de Michael Pollan (autor de: omnivore dilemma) y Eric Schlosser (autor de: Fast Food Nation) a través de las cuales se revelan algunos de los aspectos mas tenebrosos de la industria de la alimentación. La película puede ser vista en línea (en ingles) haciendo click en el siguiente vínculo (luego de esto solo se debe hacer click en: Yes, let me watch).
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http://www.wisevid.com/gateway.php?viewkey=2frmbo014z1e2xg35353
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