martes, 19 de abril de 2016





“En Flandes, en 1547, Teofrastus me lo explicó todo. "Nos dieron la diversidad del mundo", me dijo, "pero nosotros sólo queremos el oro. Tú encontraste un tesoro, una selva infinita, y sentiste infinita decepción, porque querías que esa selva de miles de apariencias tuviera una sola apariencia…”

William Ospina. 2009. El país de la canela. Monte Ávila Editores Latinoamericana.