jueves, 1 de septiembre de 2011

Sobre Rebeliones y Alimentos


Durante el año 2011 hemos sido testigos de espectaculares rebeliones en el norte de África y en el Medio Oriente. Estas protestas han sido principalmente vinculadas a los desaciertos de regímenes despóticos. Sin embargo, Marco Lagi, Karla Bertrand y Yaneer Bar-Yam nos proponen que las razones de estos conflictos sociales pueden ser otras.

Lagi y colaboradores plantean en un sencillo artículo (Lagi et al., 2011*) que las razones de estos alzamientos pueden ser muy simples, directamente relacionadas con la subida de los precios de los alimentos.

De acuerdo con estos autores, en países con agriculturas de puerto y con grandes sectores de la población sumergidos en la pobreza, los gobiernos son percibidos como vitales para la seguridad alimentaria del pueblo. Bajo este escenario, el surgimiento de problemas en el acceso a los alimentos puede poner en tela de juicio el desempeño del sistema político. Esto, inclusive en el caso de que los problemas no sean responsabilidad directa del gobierno (e.g., variación en los precios de los alimentos en los mercados globales).

Para llegar a esta conclusión los autores analizan las coincidencias entre las subidas abruptas en el Índice de Precios de los Alimentos de la FAO (IPAFAO) y las revueltas sociales a nivel global. En la siguiente figura se muestran estas coincidencias.

Figura. Relación entre el Índice de Precios de los Alimentos de la FAO (IPAFAO) y las revueltas sociales observadas en el mundo desde el año 2004. La curva negra representa las variaciones el en IPAFAO, las líneas verticales rojas representan el momento de inicio de diferentes rebeliones sociales, al final de cada línea vertical roja se muestra el país en el cual ocurrió la rebelión y en paréntesis el número de víctimas mortales de estos incidentes. El gráfico subsumido representa las variaciones en el IPAFAO desde el año 1990.


El IPAFAO es una medida de la variación mensual de los precios internacionales de la canasta de productos alimenticios básicos. Este índice es a su vez un promedio de cinco índices relativos a los precios de diferentes grupos de alimentos, ponderados por las cuotas de exportación promedio de cada uno de los grupos. Los autores plantean que es posible establecer un valor umbral en el IPAFAO a partir del cual se disparan rebeliones sociales a nivel mundial. En particular, sugieren que cuando este índice supera el valor de 210 es de esperarse el surgimiento de revueltas sociales, como fue el caso en el año 2008 y como ha ocurrido en este año.

Es importante apreciar que desde el año 2004 se observa una tendencia al incremento en el IPAFAO. Esto plantea una señal de alarma a nivel global, puesto que de seguir esta tendencia, el IPAFAO en algún momento sobrepasará sostenidamente el umbral de 210 planteado por los autores.

Lagi y colaboradores también muestran que las causas fundamentales de las subidas en el IPAFAO son, la especulación con los bienes a granel y el auge del mercado del Agro-etanol. De igual manera, los autores sugieren que ambas causas pueden ser efectivamente vinculadas a acciones emprendidas por el gobierno de los Estados Unidos (i.e., la desregulación de los mercados a futuro de los bienes a granel y los subsidios a los agrocombustibles).

Si bien el vincular unívocamente la aparición de revueltas sociales con las variaciones de los precios de los alimentos es, a todas luces, una sobre simplificación, también es cierto que claramente existe una relación entre los dos fenómenos. Esto tiene particular importancia en países de agricultura de puerto como Venezuela. También pone de manifiesto la prevalencia del concepto de Soberanía Agroalimentaria sobre el de Seguridad Agroalimentaria. Solamente la Soberanía Agroalimentaria nos puede proteger de las fluctuación del mercado de Chicago.

Finalmente, se hace evidente que las políticas publicas agrícolas actuales (e.g., Misión AgroVenezuela) son socialmente explosivas, ya que estas han enlazado la agricultura de la nación al modelo insumo-dependiente de la revolución verde. Estas políticas miopes, han efectivamente atado nuestra agricultura a los vaivenes de los precios de los insumos agrícolas. Vaivenes que son controlados por fuerzas similares a las actúan en el mercado mundial de alimentos. Queda claro de esta manera que es urgentemente necesaria una rectificación en estas políticas y un viraje hacia la agroecología, ya que solamente esta nos libera de la dependencia de insumos externos y nos permite construir la anhelada soberanía agroalimentaria.

* Lagi, M. Bertrand, k. Bar-Yam, Y. 2011. The Food Crises and Political Instability in North Africa and the Middle East. arXiv:1108.2455v1 (Hacer click aquí para descargar el articulo).