domingo, 9 de agosto de 2009

Rememorando a Alexander Chayamov

Diego Griffon B.


All the king's horses,
And all the king's men,
Couldn't put Humpty together again.

¿Quien será capaz de arreglar los destrozos que nuestras acciones producen? ¿Es posible realmente remediar este desastre? ¿Durante cuanto tiempo debemos seguir equivocándonos antes de corregir los errores?

En este post voy a comentar sobre una desventura ocurrida en un lugar de Venezuela de cuyo nombre no quiero acordarme, anécdota que lamentablemente involucra a uno de nuestros grupos indígenas: Los Hiwi. Este grupo, es uno de los más numerosos en la región fronteriza entre Colombia y Venezuela. En Venezuela, las mayores densidades de la etnia Hiwi se encuentran en los estados Amazonas, Apure y Bolívar (Núñez, 2008).

El sistema de cultivo de la etnia Hiwi es conocido como conuco. El conuco es un sistema de agricultura itinerante de roza y quema. En Venezuela, este sistema de producción ancestral es considerado patrimonio nacional y esta protegido por diversas leyes. La etnia Hiwi se caracteriza por realizar dos tipos de conucos, los familiares y los comunitarios (Martínez, 2008).

En particular, les quiero comentar sobre los resultados de un trabajo que realizamos un grupo de compañeros, con el objetivo de evaluar la sustentabilidad de los conucos comunitarios de la etnia Hiwi. Los conucos comunitarios son manejados de manera colectiva por todos los miembros de la comunidad indígena. Estos conucos típicamente comprenden un área de cultivo de aproximadamente 7 ha y se caracterizan por presentar asociaciones de diversos cultivos tradicionales (e.g., Manihot esculenta, Capsicum annum, Zea mays, Ananas comosus). El conuco Hiwi generalmente permanece en producción durante un período de 2 a 3 años, luego de lo cual es dejado en barbecho de 10 a 15 años (Núñez, 2008). Los conucos característicamente se realizan en bosques de galería, en áreas que son desforestadas específicamente con este fin.

Como todos conocemos, en los actuales momentos, en Venezuela se realiza un fuerte programa de desarrollo rural promovido por el gobierno nacional. Este programa, entre otras cosas, contempla la asignación de importantes cantidades de dinero mediante créditos agrícolas a las comunidades rurales. El objetivo de este trabajo fue evaluar el efecto de la asignación de uno de estos créditos en la sustentabilidad del sistema de producción comunitario Hiwi.

Para realizar los diagnósticos efectuados en este trabajo se utilizó la metodología MESMIS (Masera et al., 1999). Para la evaluación se escogieron 4 indicadores por cada una de las 3 dimensiones de la sustentabilidad, es decir se utilizo un total de 12 indicadores. Los indicadores seleccionados fueron (i) Dimensión ambiental: Agrobiodiversidad, Fertilidad del suelo, Acceso al agua, Conservación de los recursos naturales. (ii) Dimensión social: Equidad en la toma de decisiones, Distribución del ingreso, Nivel de participación comunitaria, Autosuficiencia alimentaria. (iii) Dimensión económica: Eficiencia en el sistema productivo, Nivel de ingresos, Nivel de uso de la tierra, Independencia de insumos externos.

El intervalo de tiempo durante el cual se realizó este trabajo contempla la etapa inmediatamente anterior a la asignación del crédito y los primeros 6 meses luego de la asignación del crédito. En este período de tiempo se efectuaron dos diagnósticos, el primer diagnóstico se efectuó con antelación al otorgamiento del crédito, el segundo se realizó 6 meses después del otorgamiento del crédito. Los resultados obtenidos en los diagnósticos están resumidos en los diagramas tipo ameba presentados en las Figuras 1 y 2.


Figura 1. Sustentabilidad antes de la entrega del crédito.


Figura 2.Sustentabilidad luego de la entrega del crédito.

Comparando los resultados de los diagnósticos efectuados antes y después de la entrega del crédito, se puede apreciar claramente el marcado efecto negativo que sobre la sustentabilidad del sistema de producción tuvo la asignación del crédito. Es importante resaltar, que el efecto negativo del crédito se puede apreciar en todos los componentes de la sustentabilidad (i.e., ambiental, social y económico).

Sin lugar a dudas, este es un resultado inesperado y resulta evidentemente contradictorio que el efecto de una acción concebida para mejorar la calidad de vida, resulte en su deterioro. Indudablemente, este resultado no tiene una interpretación simple y plantea grandes dudas sobre este tipo de aproximaciones al “desarrollo rural”.

Desde nuestro punto de vista, este resultado puede ser interpretado contrastando las racionalidades propias de la Economía Capitalista y de la Economía Campesina. La noción de Economía Campesina fue desarrollada por Alexander Chayanov, quien la caracterizó como una forma de producción familiar que utiliza productivamente el conjunto de la fuerza de trabajo familiar y los recursos naturales, sociales y financieros, para garantizar la subsistencia de la unidad familiar (López y López, 2003). La característica central de esta economía, es que el fin último del proceso económico es la reproducción en el tiempo del sistema y no la obtención de una tasa ganancia incrementada (Chayanov, 1985). Por lo tanto, la Economía Campesina se opone a la Economía Capitalista, cuyo objetivo es la reproducción ampliada del capital.

Múltiples características del sistema de producción Hiwi tradicional lo aproximan a la racionalidad característica de la Economía Campesina. Entre los Hiwi, la organización de la producción se sustenta en cálculos subjetivos de la cantidad de mano de obra necesaria para suplir los requisitos del consumo familiar. En este grupo, la superficie de tierra utilizada, esta determinada por la necesidades de los miembros de la comunidad y no por un afán de lucro. De esta manera, podemos apreciar que la racionalidad Hiwi tradicional esta muy alejada de la racionalidad de la Economía Capitalista. Sin embargo, al otorgarse el crédito, esta circunstancia cambio abruptamente. En la nueva situación, algunos de los miembros de la comunidad asumieron el rol de administradores del crédito y empezaron a tomar decisiones sin consultar al resto de la comunidad. En términos generales, el dinero del crédito fue utilizado para fines diferentes a la producción agrícola, la cual fue en gran medida abandonada. Cuando, por mandato del ente otorgador del crédito, parte del dinero se invirtió en la producción agrícola, esta se realizó de una manera diferente de la tradicional.

Tal vez, el efecto del otorgamiento del crédito sobre la comunidad fue propiciar un cambio en la racionalidad de sus miembros. Cambio ocurrido desde una racionalidad acorde con la Economía Campesina, a otra cónsona con la racionalidad capitalista. Si este razonamiento es válido, deberíamos valorar los resultados de las acciones desarrolladas por los entes gubernamentales. ¿Es el objetivo de estas acciones transformar sistemas de vida no capitalista en sistemas capitalistas? La respuesta es evidentemente negativa, por lo tanto estas aproximaciones al “desarrollo rural” deben ser reevaluadas y ajustadas. Debe quedar claro, que bajo ningún respecto, estamos abogando por que se acaben las ayudas que el estado esta obligado a brindar a las comunidades rurales, simplemente queremos señalar que cuando estas acciones son realzadas de una manera irresponsable, pueden traer mas perjuicios que beneficios. Perjuicios, que como lo muestra este trabajo, se pueden manifestar de una manera muy veloz.

Nota: El trabajo de investigación sobre el cual se fundamenta este post fue realizado en colaboración con Fernando Núñez, Pedro Martines, Dayaleth Alfonzo, Raúl Alban, todos del P.FG. en Agroecología-UBV.

Referencias

Chayanov, A. V. 1925: La organización de la unidad económica campesina. 1985. Ediciones Nueva Visión, Buenos Aires.
López, D. y López, J. A. Con la comida no se juega. Alternativas autogestionarias a la globalización capitalista. 2003.Traficantes de sueños movimiento.

Martines, P. Estudio comparativo mediante índices de sustentabilidad agroecológica en tres comunidades indígenas del Municipio Atures - Estado Amazonas. 2008. Tesis de grado TSU, PFG en agroecología-UBV.

Masera, O. Astier, M. y López- Ridaura, S. Sustentabilidad y manejo de recursos naturales. El marco de evaluación MESMIS. 1999. Mundi-Prensa, GIRA, UNAM, México, D.F. 160 p.

Núñez, F. Sistematización de las características agroecológicas de los conucos indígenas de las etnias Piaroa, Hiwi y Curripaco. 2008. Tesis de grado TSU, PFG en agroecología-UBV.

2 comentarios:

Adantis dijo...

Bastante claro el mensaje del resultado y evidentemente preocupante, ya que lo primero que se espera de un gobierno para sus minorías étnicas es apoyo para su desarrollo y vida digna, pero vemos que realmente no es tan sencillo, es de mucho cuidado como se busca construir desarrollo...

Kevin dijo...

asi es.. en los altos de chiapas hay las mismas fenomenos con mezclas de agricultura y costumbres indegenas junto con todo lo que traeron los caciques y las formas europeas de agricultura..
que es el desarrollo.. hacia donde vamos!?

gracias por el articulo y por favor siguen trabajando.me alimentan mucho con su palabra